Un grupo de médicos de Estados Unidos anunciaron en las últimas horas lo que sería la primera curación de una mujer con VIH gracias a un trasplante de sangre de cordón umbilical. Así lo anticipó el diario New York Times.
El caso, que podría marcar un antes y un después en este suceso, tiene una particularidad: la “cura” llega de forma casi accesoria, ya que el tratamiento que recibía era para la leucemia, otro de los padecimientos que tenía la paciente.
“La paciente recibió el tratamiento para intentar acabar con la leucemia que sufría. La intervención contra ese cáncer sanguíneo parece haber barrido el virus de su organismo, según han anunciado hoy sus médicos en un congreso sobre retrovirus celebrado en Denver, Estados Unidos”, explica una nota del diario El País de España, que recoge las conclusiones del diario neoyorquino.
Algo similar había sucedido antes, pero con dos hombres a quienes se clasifica como “en remisión” ya que los investigadores todavía no quieren hablar de cura. “El primero fue el llamado paciente de Berlín, Timothy Brown, que pasó 12 años sin VIH tras un trasplante de células madre —finalmente murió en 2019 por cáncer—. El segundo, también un hombre, se anunció en 2019. Un consorcio internacional en el que participó el centro de investigación IrsiCaixa de Barcelona identificó otro paciente que tras un trasplante de células madre dejó de tomar los antirretrovirales y lleva 3 años y medio sin VIH detectable”, detalla el New York Times, a través de El País.
Lo que pasó con la mujer fue que los médicos dejaron de asistirla con el tratamiento antiviral que suele darse en estos casos, más de tres años después del transplante. Más de un año después de eso, la mujer no tiene rastros de VIH en sangre ni anticuerpos contra el virus.
“Lo más llamativo de esta remisión es que la paciente, de la que no se ha publicado la edad ni el nombre, recibió un trasplante diferente al de los dos casos anteriores. Ambos hombres se sometieron a un trasplante de médula ósea de donantes adultos totalmente compatibles con sus perfiles inmunológicos. En ambos casos los donantes tenían una mutación en el gen CCR5 que confiere resistencia ante la infección por VIH”, explicaron en Estados Unidos. “Las células madre sanguíneas de la médula ósea del donante acaban reemplazando a las del paciente, lo que reduce su tumor hematológico y le confiere resistencia contra el VIH. La tercera paciente, en cambio, ha recibido sangre de cordón umbilical de un donante que también tenía la mutación beneficiosa. La mecánica de reemplazo de células madre es la misma, pero en este caso la compatibilidad con el donante era menor”, agregaron.
“Aquí se han utilizado células del cordón umbilical que se extraen después del nacimiento y se almacenan congeladas en biobancos. En los trasplantes de médula ósea los donantes son adultos y por ello debe haber una compatibilidad total entre donante y receptor. Si a eso le sumamos la necesidad de tener la mutación en el gen CCR5 tenemos que la compatibilidad sucede solo en un caso entre seis millones. Con la sangre de cordón umbilical, en cambio, la compatibilidad puede ser menor, del 50%, lo que aumenta las posibilidades de encontrar un donante apto”, detalló José Alcamí, director de la Unidad de Inmunopatología del sida del Centro Nacional de Microbiología del Instituto de Salud Carlos III sobre el nuevo caso.
El hito -aseguran- además es importante especialmente por qué se trata de una mujer. Varios estudios encontraron una progresión de la infección que no es la misma en hombres y mujeres. Pese a eso, las mujeres son muy pocas en comparación a los hombres en los ensayos clínicos de nuevos tratamientos.